SUPERVISIÓN, ASESORAMIENTO Y FORMACIÓN
Supervisión y asesoramiento a profesionales
En Escala Iris, creemos que nuestra modalidad-base de trabajo (ABA), además de enseñar y facilitar un aprendizaje a niños/as con TEA (Trastorno del Esoectro Autista), puede ser también de gran ayuda y muy beneficiosa para otras personas con otro tipo de necesidades educativas especiales.
En la Escuela y Centros
Organizamos cursos de formación para profesionales en el ámbito escolar, tanto en escuelas regulares como en escuelas y centros de educación especial. Ofrecemos una formación basada en el método del Análisis Aplicado de la Conducta. Finalizada la formación, ofrecemos asesoramiento y orientación bajo petición de las escuelas.
Instituciones Públicas
Bajo petición de las entidades, se realizan charlas informativas, cursos de formación y estructuración de proyectos pedagógicos.
Terapa ABA
CÓMO TRABAJAMOS
Enseñanza totalmente personalizada, con sesiones terapéuticas uno-a-uno (terapeuta-niño) y con un seguimiento continuo a lo largo de la intervención.
Durante el aprendizaje del niño uno-a-uno, se trabaja de manera simultánea modelos de comportamiento adecuado para así poder gradualmente generalizarlos con éxito en sus interacciones con el entorno (como en la escuela y en la vida familiar cuotidiana).
Nuestra enseñanza está basada en la motivación. Todo niño/a puede aprender cuando se le fomenta esa motivación. Nuestro primer objetivo es motivar al niño/a para que aprenda, y una vez interiorizado el proceso de aprendizaje, que esa motivación extrínseca pase a ser intrínseca.
El trabajo de conductas problemáticas del niño se realiza mediante técnicas que conllevan a habilidades sociales más apropiadas y funcionales (reforzadas socialmente). Se aumentan las conductas en déficit (como pueden ser el lenguaje, la interacción social, el juego, el contacto visual y la autonomía personal) y se disminuyen los comportamientos en exceso (como la auto-estimulación sensorial, las conductas repetitivas, las rabietas y la agresión).
La familia del niño es uno de los componentes más importantes de la terapia. Desde el primer día de intervención terapéutica del niño, la familia recibe asesoramiento y/o formación personalizada para cada caso. De esta manera, la familia participa de manera activa en la evolución de su hijo trasladando los nuevos aprendizajes a la vida cotidiana (funcionalidad y generalización del aprendizaje)
